El modelo 190 es la declaración informativa anual que resume las retenciones e ingresos a cuenta del IRPF practicadas a lo largo del año, y que debe cuadrar con la suma de los cuatro modelos 111 trimestrales presentados durante ese ejercicio. Cada perceptor incluido en el modelo va identificado con una clave, una letra que indica el tipo concreto de rendimiento que ha recibido, no es lo mismo un salario que una pensión o una retribución por actividad profesional, y la Agencia Tributaria usa esa clave para precargar después los datos fiscales de cada persona en su Renta.

Acertar con la clave no es un detalle menor. Un error no afecta al dinero ya ingresado en su momento a través del modelo 111, pero sí puede alterar cómo se precargan los datos fiscales del trabajador, obligándole a corregirlos a mano meses después.

Qué son las claves del modelo 190

Las claves del modelo 190 van de la A a la L, y cada una agrupa un tipo de rendimiento distinto. Casi todas incorporan además subclaves, que afinan aún más el tipo de percepción dentro de esa misma categoría, y que conviene revisar en las instrucciones oficiales de cada campaña porque cambian con cierta frecuencia, especialmente dentro de la clave L.

Clave Tipo de rendimiento
A Rendimientos del trabajo por cuenta ajena: sueldos, salarios, pagas extra, indemnizaciones o retribuciones en especie de trabajadores en nómina.
B Pensiones y haberes pasivos, y otras prestaciones de previsión social (jubilación, viudedad, planes de pensiones).
C Prestaciones o subsidios por desempleo, reservada en la práctica a las entidades gestoras como el SEPE.
D Percepciones derivadas de seguros colectivos o planes de previsión social empresarial.
E Retribuciones a consejeros y administradores de empresas.
F Retribuciones por conferencias, cursos, seminarios y elaboración de obras científicas o literarias.
G Rendimientos de actividades profesionales, la más habitual al facturar a autónomos con retención.
H Otras actividades económicas en estimación objetiva: agrícolas, ganaderas y forestales.
I Derechos de imagen y propiedad intelectual.
J Contraprestaciones satisfechas a personas o entidades no residentes, incluida la cesión de derechos de imagen.
K Premios de juegos, rifas, concursos o aprovechamientos forestales.
L Rentas exentas y dietas exceptuadas de gravamen, la clave con más subclaves de todas (hasta cerca de 30, según campaña).

Las descripciones exactas de cada subclave se actualizan casi cada año, sobre todo dentro de la L. Antes de presentar, conviene contrastar el listado vigente en el diseño de registro oficial que publica la Agencia Tributaria para cada campaña.

Para una empresa que gestiona personal en nómina, la clave que se usa de forma prácticamente exclusiva es la A, ya que agrupa todos los rendimientos del trabajo por cuenta ajena. Es dentro de esa clave, y de sus subclaves, donde una ETT o una empresa de outsourcing tiene que prestar más atención, el resto de claves (pensiones, actividades profesionales, premios) rara vez le afectan salvo excepciones puntuales.

Subclaves de la clave A relevantes para empresas con personal temporal

La clave A se subdivide para reflejar situaciones que son especialmente habituales en plantillas con alta rotación y contratación temporal.

Cuanto mayor es la rotación de personal y más variados son los tipos de contrato que gestiona una empresa a lo largo del año, más subclaves distintas pueden aparecer dentro de un mismo modelo 190, y más fácil es que se cuele un error si el proceso se hace de forma manual, sobre todo cuando la subclave se decide de memoria al cierre del año en lugar de quedar fijada en el momento del alta.

Por qué es especialmente sensible en empresas de trabajo temporal

Una ETT o una empresa de outsourcing puede tener a lo largo del año a cientos de trabajadores con contratos cortos, altas y bajas constantes y distintos tipos de jornada. Esto multiplica el volumen de perceptores a declarar y, con ello, el riesgo de los siguientes errores.

Asignar la subclave de contrato incorrecta. Cuando conviven en la misma plantilla contratos indefinidos, temporales y de distinta jornada, es fácil que un trabajador quede clasificado con la subclave que no le corresponde, sobre todo si el dato se revisa al cierre del año en lugar de en el momento del alta, cuando la información sobre el tipo de contrato está fresca y es fácil de verificar.

Duplicar o dejar fuera a perceptores con varios contratos cortos. Un mismo trabajador puede haber tenido dos o tres contratos distintos a lo largo del año en una empresa con alta rotación. Si esos periodos no se agrupan correctamente, el perceptor puede aparecer duplicado en el modelo o, al contrario, quedarse fuera de alguno de los periodos declarados, algo que solo se detecta si alguien revisa contrato a contrato en lugar de fiarse del agregado.

Descuadres entre el modelo 190 y los cuatro modelos 111. Si las percepciones o retenciones declaradas en el 190 no coinciden con la suma de los cuatro modelos 111 trimestrales, la Agencia Tributaria suele iniciar una comprobación casi automática, incluso cuando el descuadre se debe a un simple error de clasificación y no a un problema con el importe ingresado.

Cualquiera de estos errores puede acabar afectando a la declaración de la renta del trabajador, que ve cómo sus datos fiscales no se precargan correctamente al año siguiente y tiene que corregirlos a mano, con la mala experiencia que eso genera hacia la empresa que le contrató.

Plazo de presentación y cuadre con el modelo 111

En territorio común, el modelo 190 lo gestiona la Agencia Tributaria y su plazo de presentación va del 1 de enero al 2 de febrero del año siguiente al ejercicio declarado, siempre de forma telemática mediante certificado electrónico, DNIe o Cl@ve PIN. En los territorios forales el plazo puede variar (por ejemplo, Navarra hasta el 5 de febrero, Bizkaia hasta el 2 de febrero y Gipuzkoa hasta el 31 de enero), por lo que conviene consultar el calendario de cada hacienda. Si por razones técnicas no fuera posible presentar dentro de ese plazo, la propia Agencia Tributaria admite la presentación durante los cuatro días naturales siguientes al cierre del plazo ordinario.

Antes de presentarlo conviene tener cerrados y conciliados los cuatro modelos 111 del año, ya que la suma de percepciones y retenciones de ambos modelos debe coincidir. Conciliar solo el total agregado no es suficiente, un descuadre puede estar escondido entre dos perceptores que se compensan entre sí en la suma total pero que individualmente están mal declarados.

Cómo corregir un error de clave ya presentado, y qué sanciones existen

Detectar una clave mal asignada después de presentar el modelo 190 no significa empezar de cero. La Agencia Tributaria distingue dos vías de corrección, y usar la que no toca genera más problemas de los que resuelve.

Declaración complementaria. Se usa cuando algún perceptor se quedó fuera por completo de la declaración original, por ejemplo, un trabajador cuyo alta no llegó a tiempo al cierre del 190. Solo se incluyen los perceptores omitidos, no se vuelve a declarar lo que ya estaba correcto.

Declaración sustitutiva. Se usa cuando el error está dentro de un perceptor ya incluido, por ejemplo, una clave o subclave mal asignada. La sustitutiva anula por completo la declaración anterior y la reemplaza, no se limita a corregir un dato suelto.

Confundir una corrección de clave con una complementaria es uno de los errores más comunes, y no la resuelve, la subclave incorrecta sigue constando en el perceptor que ya estaba declarado. Ese caso concreto exige una sustitutiva, no una complementaria.

No corregir a tiempo tiene coste. Hacienda puede sancionar los datos omitidos o erróneos en declaraciones informativas como el modelo 190 con hasta 20 euros por dato, con un mínimo de 300 euros y un máximo de 20.000 euros por declaración, al margen de que el error afecte después a la renta del trabajador. Cuanto más tarde se detecta el fallo de clave, más perceptores suelen verse arrastrados por el mismo error, porque la misma subclave incorrecta tiende a repetirse en altas parecidas mientras nadie la corrige.

Cómo evitar errores en las claves del modelo 190

La mayoría de errores en el modelo 190 no aparecen por desconocer las claves, sino por cómo se llega hasta ellas, revisando contrato a contrato al cierre del ejercicio, con datos que están repartidos entre la gestoría, el sistema de nóminas y las incidencias registradas a lo largo del año. Algunas prácticas reducen ese riesgo de forma directa.

Cuando estas comprobaciones se hacen contrato a contrato durante el año, en lugar de perceptor a perceptor en enero, el cierre del modelo 190 deja de ser una carrera contrarreloj y pasa a ser, en gran parte, un proceso de validación de datos que ya estaban correctos.

Preguntas frecuentes

¿Qué es una clave del modelo 190?

Es la letra que identifica el tipo de rendimiento que ha percibido cada persona incluida en la declaración, como rendimientos del trabajo, pensiones o retribuciones por actividad profesional.

¿Cuántas claves tiene el modelo 190?

Doce, de la A a la L. La mayoría se subdividen además en subclaves, la clave L es la que más tiene, con cerca de 30 subclaves distintas para clasificar los diferentes tipos de rentas exentas y dietas.

¿Qué clave se usa para los trabajadores en nómina?

La clave A, que agrupa los rendimientos del trabajo por cuenta ajena: salarios, pagas extra y retribución en especie.

¿Qué pasa si me equivoco de clave en el modelo 190?

No afecta al importe ya ingresado mediante el modelo 111, pero puede alterar cómo se precargan los datos fiscales del trabajador en su declaración de la renta del año siguiente.

¿Cómo se corrige una clave mal asignada después de presentar el modelo 190?

Con una declaración sustitutiva, que anula y reemplaza por completo la declaración anterior. La complementaria solo sirve para añadir perceptores que se quedaron fuera, no para corregir la clave de alguien que ya estaba incluido.

¿Cuándo se presenta el modelo 190?

En territorio común, del 1 de enero al 2 de febrero del año siguiente al ejercicio declarado, de forma obligatoriamente telemática. En los territorios forales el plazo puede variar, por lo que conviene consultar el calendario de cada hacienda.

¿El modelo 190 es el mismo en Bizkaia y Gipuzkoa?

No exactamente. Las haciendas forales del País Vasco gestionan su propia versión del resumen anual de retenciones, con plazos y particularidades propias, distinta de la que tramita la Agencia Tributaria estatal. Una empresa con centros de trabajo en territorio común y territorio foral debe revisar ambas normativas por separado.

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